El Señor es mi protector; él
me libro de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.
Factus est Dominus protéctor meus, et eduxit me in latitudinem, salvum me fecit, quoniam vóluit me
Oremos:
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se
desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia
pueda servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Celebrante:
Invoquemos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso y pidámosle que venga
en ayuda de su pueblo y lo socorra en sus necesidades:
1. Pidamos al Señor, presente en su
Iglesia, que la vivifique y la haga agradable a sus ojos, para que pueda
alabarlo con los ángeles del cielo.
2. Oremos por los que tienen
autoridad en el mundo: que su gobierno sea justo para la tranquilidad de la
Iglesia y el bienestar de todos los pueblos.
3. Oremos por los que viven lejos
de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro,
para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal.
4. Oremos por el pueblo aquí
reunido, para que el Señor perdone nuestras culpas, nos revele su luz y nos
conceda proclamar con valentía el nombre de su Hijo.
Año A:
Padre santo. que contemplas tus criaturas y velas con
amor por todas ellas, escucha nuestras oraciones y sosténnos
con la fuerza de tu Espíritu, para que no nos agobiemos por el mañana, sino que
vivamos confiados, buscando sobre todo tu reino y su justicia. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Año B:
Dios todopoderoso y eterno que en Cristo, esposo y Señor, invitas a todos a la
alianza nueva y eterna, escucha las oraciones de tu pueblo y haz que todos
puedan reconocer en la Iglesia, reunida para el banquete eucarístico, la gozosa
novedad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Año C:
Escucha, Señor, nuestras oraciones y haz que la palabra que resuena en tu
Iglesia como fuente de sabiduría y norma de vida, nos ayude a comprender y amar
a nuestros hermanos, para que nunca seamos jueces presuntuosos, sino portadores
de bondad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Que este pan y este vino que tú mismo
nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre
de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Cantaré al Señor por el bien
que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios Altísimo.
Cantabo Dómino, qui bona tribuit mihi, et psallam nómini Dómini Altíssimi
o bien
Ecce ego vobiscum sum ómnibus diebus, usque ad consumationem saeculi, dicit Dóminus
Oremos:
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos
fortaleces, nos hagas algún día, participar de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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